3 mar. 2018

Cosas de las que una se da cuenta cuando ordena la estantería

Limpiar la estantería es eso que haces cuando quieres relajarte admirando a tus preciosos libros, darles un nuevo toque para que luzcan un nuevo brillo. El hecho de que la mía sea pequeña es un alivio. No tengo que pasar horas y horas quitando libros y volviéndolos a poner (lo que hace que no deje de ser algo relajante para ser algo tedioso). Cuando decides ordenar todos los habitantes de la estantería, te das cuenta del amor que sientes por todos tus libros y de lo mucho que te enriquece la lectura, pero también te das cuenta de otras cosas sin tantas florituras.

1. No entran más libros. Si quiero hacerme con alguno más, uno de los que ya tengo tiene que irse. Esto me hace pensar en la cantidad de libros que tengo y no voy a volver a leer (o a leer por primera vez) y ocupan el espacio de libros que puede que sí ocupen un lugar más especial en mi vida.

2. No se trata de cantidad, sino de calidad. Tener millones de libros acumulados en una balda, ¿de qué sirve? Yo opto por tener justo los que de verdad quiero y aportan algo a mi vida. Puedes tener muchísimos ejemplares, pero no sirve de nada si no vas a tener tiempo de leértelos y de disfrutarlos.

3. Mis amigos y familiares me regalan muchos libros. Cuando me pongo a mirar todos los que tengo, me doy cuenta de que muchos de ellos son regalados por personas de mi entorno. La mayoría me los ha regalado mi madre, y cuando uno de ellos me gusta especialmente, eso hace que le tenga más cariño aún. ¿Será que se dan cuenta de que me encanta leer?

4. Quiero leer más de algunos géneros. Observando los libros nos damos cuenta de lo que tenemos, y de lo que no tenemos. Me gustaría darle más oportunidades a libros de temática feminista. Tengo alguno que otro, pero me encantaría leer más. También me gustaría leer más ci-fi, por supuesto, y leer algo de algunos géneros que no suelo leer, por ejemplo, histórica o romántica.

5. Me gustaría donar y regalar algunos de ellos. Estoy pensando en regalar y donar algunos de los que tengo. Aún así, muchos de los libros que tengo son regalados, como he dicho antes, y eso hace que me de pena (no por ellos, sino por la persona que me los regaló; aunque también pienso que si yo regalase algún libro y esa persona prefiriese no quedárselo, yo lo entendería). Tampoco los puedo vender (la mayoría) porque tienen la firma del autor con mi nombre, porque están subrayados, o porque están malgastados (eso de mal habría que verlo). Por ejemplo, los libros de la saga Crepúsculo no me los voy a volver a leer. Lo he intentado, pero que va, ya pasó de época. Aún así, fueron los libros que me abrieron realmente la mente para decir "quiero leer más" (aunque ya había leído libros antes), y es por ello que tengo un desasosiego espiritual.

6. Con una miniestantería me sobra. Muchas veces (en épocas de consumismo) he querido tener más estanterías para tener más libros, pero me doy cuenta día a día que con la que tengo (sólo una), me sobra y me da para todo lo que quiero. Si un libro me eeeeeencanta y lo volvería a leer, lo tengo en mi estantería; sino, se va o va al ebook (o eso intento).

4 comentarios:

  1. ¡Hola! Me ha parecido una entrada muy interesante.
    Yo he hecho últimamente limpieza de libros, pero sé que hay muchos que quiero conservar y por desgracia ya he tenido que recurrir a las cajas bajo la cama. Aquellos de los que me he deshecho los he casi regalado a librerías de segunda mano o donado directamente a la biblioteca. Prefiero eso a tenerlos ahí cogiendo polvo y punto.
    A mí también me regalan bastantes libros, y eso que ya hace tiempo que pido por favor que paren.

    ¡Un saludo!

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  2. Hace tiempo que empecé a leer más en ebook que en papel; no sólo por una razón económica, también por espacio y por ser práctica. Al final acumulaba libros que leía una vez y ya nunca más.

    No sé de donde eres, pero si te pilla cerca Madrid o Barcelona y quieres donar te recomiendo esto http://www.tuuulibreria.org/

    Un saludo.
    Annabel =)

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  3. ¡Hola Carla!

    Todo lo que dices es muy cierto. Yo estoy haciéndome la idea poco a poco de dejar ir los libros que no voy a volver a leer y dejar espacio para los que realmente vuelva a leer, ya sea porque me inspiran o porque me entretiene leerlos. También guardo libros que me han regalado y esos tienen un toque especial, porque me recuerdan a las personas que me los regalaron, y es muy difícil que lo deje ir jaja. Me encantó tu entrada. Muy original. ¡Saludos!

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  4. Re coincido con la mayoría de las cosas que dijiste. Hace poco, me deshice de varios libros que ya no me interesaba tener entre los otros, ya sea porque no me terminaron de gustar, o porque no me llenaron, no me aportaron algo significativo; y fue una experiencia, aunque parezca tonto, porque pude desprenderme de algo que me importaba bastante, pero que al fin no necesitaba.
    Re linda la entrada, y diferente :)

    Un beso.

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