26 ene. 2018

Mi verdad sobre "tú comentas, yo comento"

No sé si habréis visto esta iniciativa de "tú me comentas y yo te comento", o "este blog devuelve todos los comentarios". Imagino que sí porque esta por todos lados. Ayy, qué bien suena. Esta es otra de las razones por las que muchas veces pienso en si tener un blog realmente merece la pena.

Antes de empezar a disparar flechas, quiero dejar claro -por si no está lo suficientemente claro ya-, que esto es simplemente mi opinión y me baso en mi propia experiencia para hablar de ello. La belleza está en la variedad de opiniones, así que me encantará saber la tuya abajo en comentarios.

Si yo comento en un blog, lo hago por diferentes razones: porque me gustó el contenido, porque tengo algo que añadir, porque quiero decirle algo al autor del post, porque me sale de las narices; pero no porque esa persona comentara antes mi blog. Tampoco quiero que, por yo comentar en otro blog, comenten en el mío. Estoy harta de comentarios por compromiso, de comentarios que buscan otra cosa más que ser un comentario sin intenciones más allá de eso, de comentarios de "a ver si esta se da cuenta de que mi blog existe", de comentarios que ni siquiera demuestran que el autor leyó el post completo. Ayy qué dolor. Todo esto último es lo que trae lo de "tú comentas, yo comento".
En las últimas entradas he puesto una piruleta en letra pequeña al final de la entrada para comprobar si alguien hace caso a lo que escribo. Los resultados han sido increíbles: sólo una persona comentó con la piruleta. Mi único objetivo con esto era ver cuántas personas leían hasta el final, y no sé si es que estaba tan pequeño que no se veía, o que muy poca gente que comenta se molesta en leer el post completo -quiero creer lo primero-. Y si ni siquiera lees el post completo, ¿para qué comentas? También quiero creer que no es para que yo luego comente en una entrada suya -quiero creer, repito-.

Me ha pasado que he hecho una reseña de un libro en el que si leías por encima, se notaba que el libro no me había gustado mucho -por no decir poco-, y aún así he recibido comentarios de "me alegro de que te haya gustado". What?!?! Así no quiero comentarios, thanks. Hace tiempo respondía todos, todos los comentarios, pero desde que empecé a darme cuenta de que esto iba así, sólo respondo los que yo veo (si tengo tiempo y puedo). Algunas veces he recibido un comentario de una persona a la que sigo y me gusta su contenido, y cuando veo el comentario, me acuerdo y paso por su blog. Sin embargo, ni esta persona me deja un comentario por compromiso, ni yo en el suyo. Además, que con solo leer el comentario se nota - SE NOTA-.

Con esta entrada no quiero decir que vaya a cambiar algo ni nada por el estilo, simplemente quiero dejar mi opinión clara. Si me paso por tu blog no es por compromiso, sino porque me gustó el contenido o vete tú a saber qué. No es necesario que dejes un comentario de vuelta si no quieres. Yo, personalmente, prefiero tener menos comentarios pero que sean sinceros y por gusto del autor, a comentarios con segundos objetivos. 

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